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jueves, 27 de julio de 2017

¿7 características de los negociadores latinoamericanos?


Recientemente mantuve una conversación con un expatriado español que vivió en un país latinoamericano durante 10 años. Ha regresado a Madrid hace 8 meses y su período de readaptación ha sido muy fácil ya que se confiesa un amante de la capital española.

Cuando le pregunté acerca de sus mayores dificultades como expatriado pensé que me iba a hablar de un tema que le angustia mucho a los europeos que van a Latinoamérica. Antes de marcharse de sus países reciben una cantidad de advertencias en relación a la inseguridad y a las precauciones que deben tener: “no salgas a partir de las 7 de la tarde” o “ten cuidado con determinada zona”.

La respuesta de este expatriado me sorprendió muchísimo: “Vivía en una zona muy segura y nunca me pasó nada. Mi mayor dificultad tuvo que ver con un tema de valores”, - me comentó. Profundicé un poco más en este punto y me di cuenta que se refería a la honestidad: “Te prometen algo y no les importa incumplir sus promesas”, agregó.

Nuestra conversación giró en torno a las características generales de los negociadores latinoamericanos. Para responder a las interrogantes de mi interlocutor me basé en mis experiencias personales y en algunas investigaciones sobre negociación intercultural realizadas en países latinoamericanos. 

 A continuación comparto contigo las preguntas y respuestas de nuestro diálogo.  Espero que te ayuden a entender a algunos negociadores latinoamericanos.

1. ¿Por qué algunos latinoamericanos no cumplen sus promesas?. Algunos latinoamericanos se comprometen a hacer cosas que desde el principio saben que les va a costar mucho trabajo cumplir porque consideran que prometer algo dentro de una negociación es solo una declaración de intenciones antes que un compromiso formal. Este comportamiento causa sorpresa y desilusión en personas de otras culturas en las que dar la palabra tiene casi el mismo efecto que firmar un acuerdo escrito. En ocasiones, un latinoamericano te puede decir con mucha tranquilidad "Es que no he tenido tiempo", para responderte a una demanda incumplida. Además, no se siente afectado porque considera normal que los sentimientos cambien de un momento a otro. El contexto en el que te prometió algo es diferente al contexto actual ya que la vida no puede planificarse con tanta antelación porque está llena de imprevistos.

2. ¿Por qué algunos latinoamericanos “regatean”?. Según Weiss y Strip (1985) para algunos latinoamericanos negociar es sinónimo de “debatir” y “convencer” pero la esencia de la negociación es el regateo porque sienten placer al aumentar el valor de sus propuestas para obtener buenas ganancias. Si un negociador latinoamericano negocia con una cultura en la que no se regatea se puede llegar a sentir desconcertado y desencantado. “Si no hay pugna, no hay trato”. “Sino hay concesiones o rebajas el proceso de negociación es una pérdida de tiempo”.

3. ¿El estilo de comunicación es siempre informal?. Depende del contexto. En organismos internacionales y multinacionales los latinoamericanos se adaptan a la cultura empresarial de occidente basadas en la planificación a largo plazo y la consecución de objetivos. En otros contextos como por ejemplo, las empresas familiares algunos latinoamericanos son imprecisos en sus términos y basan la confianza en la amistad personal. Creen en su intuición cuando tratan con personas con características personales similares a las suyas, como los amigos cercanos. Es por esta razón, que en muchas negociaciones se respira un ambiente de informalidad más propio de un grupo de amigos que de personas que están firmando acuerdos de gran envergadura. Para algunos latinoamericanos es más fácil hacer negociaciones en bloque, es decir, tratar los  puntos de un acuerdo a la vez, en lugar de discutirlos uno a uno.  Recientemente firmé un contrato con un organismo con sede en un país centroamericano y tuve que precisar con ellos algunos puntos que carecían de detalles específicos.

4. ¿Todos los latinoamericanos son pensadores a corto plazo?. La orientación temporal de la mayoría de los latinoamericanos es el presente y perciben el tiempo de forma policrónica.  Enfocarse en el presente les hace dejarse llevar por la espontaneidad y la improvisación. Y, la visión policrónica del mundo les hace realizar varias actividades de forma simultánea. Un jefe latinoamericano puede dejar la puerta de su oficina abierta, atender a sus subordinados y despachar proyectos con otros interlocutores de forma simultánea.

5. ¿En Latinoamérica las negociaciones tienen que realizarse con las jerarquías más altas?. En la mayoría de los países latinoamericanos las negociaciones son procesos individualizados y jerárquicos, “quien negocia es el jefe”. Aunque  lleve asesores a la negociación, el jefe es el que argumenta, toma decisiones y cierra los acuerdos. Recuerdo que en una ocasión presencié una negociación de un alto cargo latinoamericano y me sorprendió mucho ver que sus dos adjuntos a la dirección, no pronunciaron ni una tan sola palabra. Un expatriado me comentó que no está bien visto que los jefes pierdan una negociación ya que sus subordinados pueden dejar de apreciarles. Por eso, cuando se sabe con antelación que una negociación no va a prosperar, en ocasiones es preferible no dar la cara.

6. ¿Por qué algunos latinoamericanos no preparan las reuniones? Porque muchos son negociadores generalistas con tendencia al pensamiento deductivo. Esta característica tiene como consecuencia que algunos latinoamericanos pierdan oportunidades de negocio ya que descuidan los aspectos técnicos de las negociaciones y, en estos casos la improvisación juega en su contra. Por lo general, abren los negocios con una demanda muy alta y realizan preguntas muy generales con el objetivo de calibrar la reacción de su contraparte. Los latinoamericanos tienden a pensar de forma abstracta y deductiva e introducen sus necesidades personales en las negociaciones profesionales. Las interrogantes que exigen respuestas detalladas y concretas por parte de negociadores de otras culturas carecen de respuestas con argumentos sólidos y específicos de un tema particular. Ogliastri apunta que la propensión a las grandes ideas y a la generalidad, en lugar del pensamiento concreto es probablemente una herencia de la tradición hispánica que, como el sistema legal romano y napoleónico, se basa en procesos deductivos y no en la jurisprudencia inductiva de casos pasados.

7. ¿Por qué introducen elementos emocionales y personales en sus negociaciones?. Me comentaba otro expatriado que muchos latinoamericanos son muy sensibles durante los procesos de negociación. Esto se debe a que piensan que dar cabida a la expresión de sentimientos forma parte de la naturaleza humana. Ogliastri explica que en otras culturas como la japonesa, se piensa que no se deben imponer los sentimientos propios a los demás y por ello es mala educación hacerlo; aparte de las necesidades de expresión, a los sentimientos se les tamiza por el efecto que causan. Y agrega que, la mezcla de la emocionalidad latina y la personalización del proceso, puede tener como consecuencia conflictos abiertos y jugadas arriesgadas de todo o nada. 

Al final con mi amigo expatriado concluimos los siguientes puntos:

PRIMERO. Las generalizaciones se basan en hechos reales que incluyen a un grupo mayoritario de personas y hacen daño y descalifican a otras por el simple hecho de  pertenecer a un país o a una cultura. Me decía mi amigo: “No todos los latinoamericanos que conocí incumplían sus promesas”.

SEGUNDO.  Cuando vivimos en el extranjero nuestra visión egocéntrica del mundo nos hace descalificar otras formas de vida. Mi amigo me comentaba: “Si yo en lugar de criticar a los latinoamericanos, hubiera percibido su forma de ver la vida de manera neutral, hubiese tenido mayor éxito en mis negociaciones y hubiese aprendido a tolerar la ambigüedad en lugar de sufrir anticipándome a los acontecimientos”.

TERCERO. Es conveniente que las empresas impartan formación intercultural a sus expatriados antes de residir en otro país. Mi amigo apunta: “Me hubiese gustado haber mantenido esta conversación antes de vivir en varios países latinoamericanos”. 

CUARTO. Es muy importante tener en cuenta que estas características sobre los negociadores latinoamericanos son solo una aproximación general y que a la hora de hacer negociaciones en un determinado país es obligatorio conocer  sus especificidades y particularidades. Aunque los países latinoamericanos comparten características comunes, no es lo mismo hacer negociaciones en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Panamá, Uruguay o Venezuela.

¿Y tú quieres compartir tus experiencias?

Mercedes Valladares Pineda
Psicóloga Experta en Coaching Transcultural

ACERCA DE LA AUTORA

MERCEDES VALLADARES PINEDA, trabaja en Madrid de forma presencial. Y, a través de plataformas on line, a nivel internacional. Facilita procesos de coaching personal, de negocios y formación a medida a empresas y "one to one" a individuos. Utiliza la psicología y la cultura como dos herramientas que se retroalimentan mutuamente. Por ello, actúa como facilitadora de integración a las personas que quieren adaptarse a otra cultura en tiempo récord para sacar el mejor rendimiento económico y personal durante su estancia en otra cultura. Asimismo, ayuda a parejas mixtas a superar barreras culturales que producen malos entendidos. Ha creado su propio modelo de trabajo inspirado en la Psicología Humanista y el respeto a los Derechos Humanos. Trabaja con expatriados, cooperantes internacionales, ONG, escuelas de negocios y universidades, diplomáticos, cónyuges de diplomáticos y familias de expatriados que necesitan orientación en una nueva cultura.

miércoles, 19 de julio de 2017

¿Por qué a los españoles les gusta ir a los sitios llenos?


Hace unas semanas quedé con un amigo inglés para tomar algo después de terminar nuestro día laboral. El sitio que habíamos acordado estaba cerrado y nos vimos obligados a buscar otro. Recorrimos una zona llena de bares y cafeterías y por fin, entramos a una bastante conocida abarrotada de gente y que además, tenía buena reputación. 

Mientras esperábamos a que nos atendieran, mi amigo trajo a la mesa la pregunta: “¿Por qué a los españoles les gusta ir a los sitios llenos?” y a continuación agregó: “Puedes convertir esta pregunta en uno de tus posts.”

Buscar un sitio de forma improvisada, es una situación que se da con bastante frecuencia en Madrid. La gente queda en un punto determinado, por ejemplo, a la salida de una estación de metro y luego, decide donde ir. 

Un amigo quedó este fin de semana con su pareja en la zona de Huertas muy conocida por la variedad de restaurantes, bares y sitios con espectáculos en vivo.  Me comentó: “Vagabundeábamos por la zona de Huertas buscando algún sitio para cenar algo y no entramos a los que estaban vacíos”.

Antes de  responder a la pregunta que nos ocupa tenemos que hacer algunas consideraciones. 

Primero, es conveniente que exploremos las razones que nos mueven a salir. La arquitecta Josette Aguilar opina: “Si buscamos un poco de calma para mantener una conversación más íntima, la meta será un sitio encantador. Aunque quizá pases antes bebiéndote una copa por un sitio lleno, para ver y que te vean”. 

En segundo lugar, es importante considerar cuanto queremos gastar. Algunos sitios que están llenos son más económicos y otros con menos gente son más caros. Sin embargo, estas dos situaciones no se pueden generalizar porque puede ocurrir todo lo contrario. A este respecto la abogada Cristina Fuentes opina: “Cien Montaditos está siempre lleno y conozco sitios mejores”.

Y en tercer lugar, es necesario tener en cuenta la importancia que tiene la “prueba social”, “demostración social” o “social proof” en inglés. En palabras de Víctor Campuzano en su artículo “Social Proof: Qué es y algunos tipos”, la define como un pepito grillo subconsciente que te dice: “haz lo que veas”. 

En otras palabras, aunque salgas a divertirte sin un plan establecido y con ganas de improvisar, tu cerebro utiliza algunos atajos que le hacen elegir más rápidamente.

Rusglan Kogan, en su artículo: The Secret Power Behind Why We Picked Crowded Restaurants Over Empty Ones, explica que la prueba social implica que queremos lo que las otras personas quieren y nos sentimos en un cierto nivel de confort siguiendo las elecciones de otros antes que pensar por nosotros mismos. 

Este año, las altas temperaturas veraniegas se hicieron presentes en Madrid incluso en los meses de primavera. Recuerdo que un día me pregunté: “¿Si hace tanto calor por qué las chicas aún no llevan sandalias?” Todas llevaban el mismo estilo de zapatillas y en los mismos colores. Solo algunas chicas decidieron llevar zapatos abiertos, muchas de ellas no eran españolas. La mayoría esperaban el cambio oficial a la época de verano para llevar calzado acorde con las temperaturas de esos días.

Kagan explica que tenemos necesidad de “demostración social” en diferentes ámbitos de nuestra vida y sin embargo, no nos damos cuenta porque se registra en nuestro cerebro de forma inconsciente. Y eso es precisamente lo que sucede cuando elegimos sitios llenos con independencia de que estos sean tiendas de ropa, supermercados, restaurantes, zapaterías, etc.

La habilidad de crear y promocionar la “prueba social” es muy importante en el mundo de las ventas en internet y de forma presencial. Algunos Jefes de Marketing, al momento de lanzar un nuevo producto al mercado pagan a personas para que visiten los locales en los que se están promocionando y generen interés en el entorno que los rodea. De la misma manera, se paga para que la gente haga comentarios positivos y pongan “likes” en las diferentes redes sociales cuando se promociona un producto.

Ricardo Casademunt, Analista de Mercado opina: “Si la gente va a un sitio que está lleno es porque cree que es bueno”. Fuentes, agrega: “En mi opinión son modas y creencias. Tendemos a creer que si un sitio está lleno es porque es mejor. Hay veces que si es así, pero no siempre.”

Para concluir podemos decir que:

1. No solamente los españoles escogen los sitios llenos para comer e ir de copas. Este comportamiento puede extenderse a otras nacionalidades y en otros ámbitos distintos al de la restauración como por ejemplo, a la compra de automóviles, ropa, zapatos, etc.

2. Desde una perspectiva cultural, los españoles son una sociedad medianamente colectivista si la comparamos con sociedades africanas o latinoamericanas y bastante colectivista si la comparamos con los países nórdicos europeos. En otras palabras, a los españoles les gusta interactuar en grupo. 

3. Uno de los rasgos que caracterizan a los españoles es que les gusta ser parte de las cosas buenas. Recuerdo que en una ocasión, estaba en un bar del barrio la Latina en Madrid y la distancia entre una persona y otra era aproximadamente de 10 centímetros. Permanecimos en ese lugar porque ponían tapas exquisitas y queríamos disfrutarlas. Como bien apunta Aguilar: “Un sitio lleno suele ser más alegre y es un símbolo de que algo bueno está pasando dentro y tú quieres ser parte de lo bueno”

4. En la cultura española somos conscientes de que las emociones cambian cuando se comparte la cotidianidad con otras personas. La psicóloga Ruth Gómez, apunta: “nos gusta que haya un buen ambiente porque en el fondo es contagioso y acabamos animándonos”. 

5. En España, son importantes las recomendaciones de personas que consideramos fiables. Si algún conocido nuestro nos dice que un lugar es bueno, le creemos a pie juntillas y no nos hace falta contrastar la información que nos dan con otras fuentes que pueden ser más fidedignas.

6. Y por último, no es deleznable que nos basemos en las opiniones de otras personas antes que en las nuestras. De alguna manera, es una buena opción para movernos en la complejidad de la vida moderna en la que vivimos. 

¡Hacer lo que otros hacen es una elección respetable como cualquier otra!

Mercedes Valladares Pineda

Psicóloga Experta en Coaching Transcultural 

 ACERCA DE LA AUTORA

MERCEDES VALLADARES PINEDA, trabaja en Madrid de forma presencial. Y, a través de plataformas on line, a nivel internacional. Facilita procesos de coaching personal, de negocios y formación a medida a empresas y "one to one" a individuos. Utiliza la psicología y la cultura como dos herramientas que se retroalimentan mutuamente. Por ello, actúa como facilitadora de integración a las personas que quieren adaptarse a otra cultura en tiempo récord para sacar el mejor rendimiento económico y personal durante su estancia en otra cultura. Asimismo, ayuda a parejas mixtas a superar barreras culturales que producen malos entendidos. Ha creado su propio modelo de trabajo inspirado en la Psicología Humanista y el respeto a los Derechos Humanos. Trabaja con expatriados, cooperantes internacionales, ONG, escuelas de negocios y universidades, diplomáticos, cónyuges de diplomáticos y familias de expatriados que necesitan orientación en una nueva cultura.

miércoles, 12 de julio de 2017

Cómo negociar de forma eficaz con latinoamericanos


Uno de los rasgos más comunes que definen el continente latinoamericano es su homogeneidad a la hora de compartir el idioma castellano como lengua vehicular. Sin embargo, lo homogéneo no puede predicarse en otros contextos donde las desigualdades y las diferencias  tienen un sello propio.

Para un español se hace difícil distinguir los diferentes acentos latinoamericanos. De igual manera, para un latinoamericano resulta laborioso diferenciar los acentos de las distintas regiones españolas. Por su parte, los españoles distinguen los acentos más populares como el argentino y el mexicano. Y, los latinoamericanos reconocen acentos como el canario y el andaluz. 

Tanto para los latinoamericanos como para los españoles conocer más allá de los aspectos que sobresalen en ambos continentes, requiere una convivencia directa y a largo plazo. Un empresario español me comentaba: “A mi me parece que un boliviano y un hondureño hablan de la misma manera”. ¡Craso error!

Y, hablando de las diferencias entre los países latinoamericanos quizá el acento es una de las menos relevantes. Simplemente te lo comentamos para que tengas un ejemplo y visualices los interesantes contrastes de los países de esta región.

Para hacer negociaciones de forma eficaz hay que tener en cuenta algunos factores como: 

1. Los datos básicos del país con el que vas a negociar (historia, clima, lengua, situación actual). 
2. Su entorno empresarial.
3. Sus estrategias de negociación. 
4. Las normas de protocolo.
5. Formación intercultural.

A continuación vamos explicarte cada uno de estos factores:

1. Datos básicos del país. Como bien sabes, en cada país se opera de distinta manera dependiendo del mercado que te interese. 

1.1 Conviene conocer los datos básicos: población, forma de estado, PIB per cápita, divisa, idioma oficial e idioma para los negocios. 
1.2 Debes informarte de la zona a la que vas. Por ejemplo, si vas a México investiga la estrategias de penetración de los mercados según sus 4 zonas más importantes: Estado de México: México DF y Distrito Federal; Zona Oeste, alrededor de Guadalajara: Puebla, Queretaro, León y la Zona Sur, en torno al pueblo de Veracruz. 
1.3 Es fascinante conocer la historia de cada país para entender el comportamiento de sus habitantes. Ten en cuenta que en algunos países que fueron colonizados por los españoles se han ido transmitiendo ciertos resentimientos “anti-español” a través de las distintas generaciones y en cambio en otros, hay una percepción positiva sobre España. 
1.4 Considera las condiciones climatológicas, no solamente por temas logísticos, sino por la manera en que este influye en el carácter de sus habitantes. No es lo mismo negociar con caribeños y centroamericanos que no tienen invierno ni bajas temperaturas que con chilenos y argentinos que disfrutan de las cuatro estaciones del año. Todos sabemos que las temperaturas húmedas y calurosas influyen para que nuestro carácter sea más relajado. De igual manera, las temperaturas bajas extremas durante un tiempo prolongado influyen en que tengamos sentimientos menos positivos, como la tristeza y la desgana. 
1.5 Por último, no podemos dejar de hablar de la lengua. En Latinoamérica se hablan varios idiomas: inglés, francés, portugués, español y algunas lenguas indígenas como el guaraní en Paraguay. La manera de expresarse en castellano varía en cada país. Lo que algo se percibe como agradable en uno, puede convertirse en algo grosero en otro.

2. Entorno empresarial. Nos referimos a la cultura empresarial que puede tener una organización. En un polo, nos encontramos con empresas que tienen una orientación occidental y estas están focalizadas en la consecución de objetivos y  en la planificación a largo plazo. En el otro polo, te puedes encontrar con empresas más tradicionales que tienen en cuenta otros valores como la orientación hacia las personas. Por ejemplo, en Venezuela los empresarios más jóvenes son grandes negociadores que van al grano y están orientados a objetivos. En cambio, los más mayores están más orientados a las personas. Las orientaciones empresariales no se reducen a estas dos categorías, como te hemos venido advirtiendo, los países latinoamericanos son muy heterogéneos y es necesario investigar diferentes aspectos antes de penetrar un mercado. 

3. Estrategias de negociación. Según Ogliastri, en la mayoría de los países latinoamericanos la palabra negociación se asocia con el regateo. Es por ello que las relaciones win – win no siempre se consideran positivas. Antes de negociar tienes que establecer un margen muy amplio hasta llegar al valor que has preestablecido y con el que los latinoamericanos sientan que han hecho un buen negocio. Un negociador sin experiencia puede sorprenderse por la introducción de ciertos elementos emocionales y personales durante las negociaciones debido a que en algunos países están legitimados porque la expresión de los sentimientos se considera como un hecho natural. Asimismo, por regla general en la región no son bien recibidas las tácticas de presión. Si se utilizan las negociaciones corren el peligro de paralizarse o interrumpirse de forma definitiva. Todos estos elementos comunes son susceptibles de sufrir ciertas variaciones según el país y la región que visitemos. En líneas generales, se sugiere adoptar una actitud receptiva, humilde y mucha paciencia para que las negociaciones concluyan con acuerdos comerciales exitosos.

4. Normas de protocolo. El conocimiento de las reglas de protocolo y etiqueta es un elemento fundamental en cualquier negociación internacional. Si se desconocen y se comete el más mínimo error, puede estropearse una negociación. En Latinoamérica, el protocolo es mixto porque tiene una mezcla de elementos formales e informales. Es formal en cuanto al vestuario de los negociadores internacionales, con independencia de la cultura y la zona del país en el que negocien, se espera que lleven ropa conservadora y ejecutiva.  También se espera que se dirijan a sus contrapartes con un lenguaje serio y educado que respete los títulos universitarios y profesionales, así como el uso de las palabras: “señor”, “señora” o “señorita” respetando de forma estricta el estatus civil. Es informal, debido a que antes de hacer una negociación se necesita un tiempo previo para establecer una relación de confianza. Durante las primeras reuniones, los temas que se tratan giran en torno al tiempo, la gastronomía, la cultura y sobre aspectos familiares de los negociadores (estado civil, número de hijos, etc.). 

5. Formación intercultural. Todos los aspectos anteriores adquieren más sentido si los negociadores tienen conocimientos sobre comunicación intercultural, dimensiones culturales y competencias interculturales. Lo primero que se debe conocer en profundidad es la propia cultura. De esta manera nos hacemos conscientes de nuestros propios sesgos, prejuicios y estereotipos hacia otras culturas. Lo segundo, es conocer de forma profunda la cultura del país con el que se está negociando. Este conocimiento amplía nuestra visión sobre el otro y a la hora de negociar podemos tener en cuenta las necesidades de nuestra contraparte y conseguir acuerdos favorables para ambos.

Podríamos concluir entonces que Latinoamérica es una amplia región. Los países que la componen comparten una serie de rasgos comunes que se identifican con la homogeneidad.

Sin embargo, también es una región marcada por grandes diferencias históricas, climatológicas e idiomáticas que hacen que cada país se identifique con singularidad.

Antes de desplazarnos o iniciar una negociación en un país latinoamericano, es indispensable conocer los datos básicos de cada país, el funcionamiento de su entorno empresarial, los conocimientos técnicos y estadísticos, así como las estrategias de negociación más utilizadas. 

También es esencial que un hábil negociador -sin perder de vista los rigores del protocolo y de las buenas maneras- se sumerja, a través de las fuentes del conocimiento, en el aprendizaje constructivo con el fin de observar la dimensión social y cultural de cada país, atendiendo cabalmente a las peculiaridades de la zona en la que va a negociar.

Mercedes Valladares Pineda
Psicóloga Experta en Coaching Transcultural

ACERCA DE LA AUTORA

MERCEDES VALLADARES PINEDA, trabaja en Madrid de forma presencial. Y, a través de plataformas on line, a nivel internacional. Facilita procesos de coaching personal, de negocios y formación a medida a empresas y "one to one" a individuos. Utiliza la psicología y la cultura como dos herramientas que se retroalimentan mutuamente. Por ello, actúa como facilitadora de integración a las personas que quieren adaptarse a otra cultura en tiempo récord para sacar el mejor rendimiento económico y personal durante su estancia en otra cultura. Asimismo, ayuda a parejas mixtas a superar barreras culturales que producen malos entendidos. Ha creado su propio modelo de trabajo inspirado en la Psicología Humanista y el respeto a los Derechos Humanos. Trabaja con expatriados, cooperantes internacionales, ONG, escuelas de negocios y universidades, diplomáticos, cónyuges de diplomáticos y familias de expatriados que necesitan orientación en una nueva cultura.


jueves, 6 de julio de 2017

5 beneficios que obtienes al aceptar las diferencias

Las diferencias entre los seres humanos están a la orden del día porque venimos de diferentes áreas profesionales, somos de diferentes regiones, países y tenemos diferentes maneras de pensar, sentir y comportarnos.

Por ello, es aconsejable que empecemos a entrenar nuestra mente para aprender a aceptar las diferencias en todos los ámbitos de nuestra vida, y no sirve que lo hagamos únicamente para acontecimientos eventuales durante las fiestas de carnaval o del orgullo gay.

Y es que, a pesar de los avances experimentados en materia de diversidad, seguimos llenos de contradicciones.

De un lado, la globalización nos está acercando a un factor de identificación que nos hace cada vez más homogéneos en los gustos y preferencias. De ahí que encontramos las mismas marcas de ropa en los centros comerciales de las principales capitales del mundo o que la pasta italiana pueda alimentar a las personas de cualquier latitud.

Como contrapartida a esta visión global, los que triunfan y los que se destacan entre la multitud son personas que tienen una idea diferente y se atreven a salir de sus respectivos armarios a la búsqueda de una renovada zona de confort.

La diferencia nos muestra casos de escritores que se han atrevido a romper la inercia de un orden global encriptado en viejos dogmas, poniendo en actualidad temas tabúes; a deportistas que traspasan las leyes de la física coleccionando récords absolutos; o a científicos que han descubierto la cura para una enfermedad de las denominadas "raras".

Todos ellos tienen en común haber seguido una ruta diferente que los ha llevado a una meta con un resultado diferente. En otras palabras, podría afirmarse que estas personas enarbolan la bandera de la superación porque, desde la igualdad como factor de reconocimiento legítimo de todas las personas, han diseñado su propia identidad a través de la diferencia.

¿Y a tí que te hace diferente de los demás?

¿Qué cualidad te hace distinto? O míralo de esta manera, una diferencia es lo contrario a la igualdad. Cuantas menos características compartes con otras personas hay mayor diferencia.

Se piensa que uno tiende a relacionarse con personas semejantes porque se ahorra la energía y el tiempo destinado a conocer una mentalidad diferente a la nuestra.

Más allá de ese factor condicionante, existe la prevención o rechazo a relacionarnos con personas diferentes debido al entrecruzamiento beligerante de creencias y al miedo de que nuestra construcción mental basada en valores identitarios sean desbaratados como las piezas de un dominó.

Hay muchas maneras de abordar las diferencias. A continuación menciono las 3 más comunes:

1. Reforzamos nuestros puntos de vista.
2. Aceptamos la manera de comportarse de los demás.
3. Cambiamos.

1. Refuerzas tus puntos de vista. Te da pereza cambiar las creencias que has tenido durante tanto tiempo y que te han ayudado a sobrevivir y llegar donde estás. Piensas que lo sabes todo, rechazas y le das muy poco valor a las ideas de los demás. Cuando te encuentras con perspectivas distintas a las tuyas, tienes muchos conflictos interiores porque tus creencias vienen de tu cultura o de las personas que más amas como tus padres. Lo peor, es que en muchas ocasiones estas se sustentan en la "confianza" y no en hechos reales basados en un conocimiento científico contrastado. Impones tus creencias porque tienes miedo de perder el control poniendo barreras para que las creencias de los demás no te afecten y para proteger tus propias inseguridades. Imagina que eres un católico acérrimo y te convencen de que el infierno o el cielo no existen, ¿cómo vas a actuar de ahora en adelante al saber que realizando ciertos comportamientos no te vas a quemar en las llamas de ese siniestro lugar en el que siempre has creído?

2. Aceptas la manera de comportarse de los demás. La curiosidad te ayuda a entender otras maneras de percibir el mundo y aceptas otros enfoques desconocidos para tí. Así, la aceptación a los demás te da la oportunidad de aprender y de tratar a cada persona con un nivel básico de respeto y amabilidad. También, muestras más preocupación por los demás, eres más comprensivo y tienes más disposición para prestar ayuda.

3. Cambias. En este nivel pasas de la teoría a la práctica. Después de haber observado los resultados de los comportamientos de otras personas, decides ponerlos en práctica y encuentras resultados totalmente diferentes a los que habías obtenido.

Mi intención no es que cambies, es simplemente que pienses en los 5 beneficios que obtienes al aceptar las diferencias:

1. Aprenderás cosas nuevas. Todas las personas pueden enseñarte algo nuevo y puedes tener una chispa de inspiración o una idea brillante. Una clienta escogió como socio a un arquitecto que tenía una forma de pensar diferente a la suya. Gracias a la influencia de su socio aprendió los beneficios de pensar de forma inductiva.

2. Harás amigos más interesantes. Cuando no juzgas, las personas se sienten atraídas por ti. Esto se traduce en la construcción de una red más ecléctica de amigos. En la actualidad nuestras amistades provienen de diferentes partes del mundo. Una amiga conoció a un turista italiano en Madrid. Al recorrer la ciudad con él, descubrió que no había contemplado muchos aspectos de su ciudad natal. La visión de su amigo enriqueció su propio punto de vista.

3. Serás una persona más progresista. Somos una unidad cada vez más pequeña y cohesionada debido a internet y la facilidad de viajar. Nuestra diáspora global está llena de una población con una identidad cultural más compleja. Somos como una cebolla, para conocer a una persona tenemos que quitar varias capas hasta llegar a la primera. Al hacernos más sensibles a estos cambios, seguimos la tendencia de progresión de esta cultura global. Ahora nos encontramos con ciudadanos que son hijos de parejas mixtas y que viven en una tercera cultura. Así, nos podemos encontrar a un español con una madre italiana y un padre francés que se conocieron en España y decidieron vivir en Alemania.

4. Te sentirás mejor. Cuando experimentas alguna forma de resistencia y odio hacia un grupo, participas en una vibración de energía más baja. Si superas esa resistencia, te sientes más ligero, más feliz y experimentas más alegría y satisfacción. Un ejemplo son estos diez últimos días de celebración del Gay Pride 2017 en Madrid. ¿Qué pasaría si en España no se aceptara la homosexualidad?  Habría mucho más tensión, familias desunidas y situaciones que nos hacen experimentar sentimientos negativos.

5. Harás del mundo un lugar mejor. Cuando demuestras más comprensión y aceptación hacia los demás, haces una contribución positiva a la conciencia colectiva compuesta por creencias compartidas que funcionan como una fuerza unificadora dentro de la sociedad. Cuando ocurre una tragedia como el último ataque terrorista en Londres, en el que fue asesinado un español que defendía a otros ser humano, se pone en marcha la conciencia colectiva en la que todos nos convertimos en uno.

Conclusiones

A. Si mostramos más aceptación a los demás, habrá más armonía y paz. Parte de la tensión en nuestro mundo se debe al choque de ideologías y a nuestra incapacidad para aceptar los puntos de vista de otras razas, culturas o religiones.

B. Todas las formas de discriminación provienen del miedo. La intolerancia es causada por el temor a una pérdida o disminución del poder, lo que crea una abrumadora necesidad de controlar a los demás desde una posición monolítica de la verdad. Las visiones miopes sobre la diversidad están condicionadas por nuestro condicionamiento temprano.

C. Si tienes resistencia para aceptar las diferencias, lo puedes considerar como un regalo destinado a cambiar algunos aspectos de tu personalidad. Autoconocerte te da pistas valiosas sobre las partes de ti mismo que necesitas revisar y es esencial si quieres tener relaciones más saludables.

D. Aceptar los rasgos que te molestan de las personas, su idiosincrasia y sus diferencias no implica que te gusten o que justifiques su manera de ser. Solo necesitas aceptar que no tienes poder para cambiar las diferencias. Entonces, ¿para qué perder tiempo, energía y serenidad en esfuerzos inútiles que solo nos conducirán al tedio?  

"Somos parte de un gran jardín y compartimos una raíz común: la Madre Tierra. Somos árboles y flores de distintos colores, tamaños y especies. Y precisamente, nuestra belleza radica, en que todos somos diferentes".

¡En nombre al derecho de ser únicos, respetemos las diferencias!

Mercedes Valladares Pineda
Psicóloga Experta en Coaching Transcultural

Bibliografía

http://thedreamcatch.com/accept-other-peoples-differences/


ACERCA DE LA AUTORA


MERCEDES VALLADARES PINEDA, trabaja en Madrid de forma presencial. Y, a través de plataformas on line, a nivel internacional. Facilita procesos de coaching personal, de negocios y formación a medida a empresas y "one to one" a individuos. Utiliza la psicología y la cultura como dos herramientas que se retroalimentan mutuamente. Por ello, actúa como facilitadora de integración a las personas que quieren adaptarse a otra cultura en tiempo récord para sacar el mejor rendimiento económico y personal durante su estancia en otra cultura. Asimismo, ayuda a parejas mixtas a superar barreras culturales que producen malos entendidos. Ha creado su propio modelo de trabajo inspirado en la Psicología Humanista y el respeto a los Derechos Humanos. Trabaja con expatriados, cooperantes internacionales, ONG, escuelas de negocios y universidades, diplomáticos, cónyuges de diplomáticos y familias de expatriados que necesitan orientación en una nueva cultura.

martes, 20 de junio de 2017

¿Por qué no me presentas a tus amigos?



Hablar con extranjeros te abre los ojos sobre tus propias costumbres culturales. Hace un par de semanas en un evento de expatriados conversé con un funcionario boliviano que trabaja en un organismo internacional y lleva pocos meses en España. No termino de comprender a los españoles, - me dijo.

Uno de los comportamientos que más le sorprende es cuando sale fuera de la oficina con sus compañeros y estos se encuentran con un conocido y no se molestan en presentarlo. En Bolivia, eso es mala educación, - exclamaba con asombro.

En una situación así no sé como comportarme, - decía - y se preguntaba que era lo más apropiado. Había barajado tres alternativas posibles. La primera, autopresentarse. La segunda, esperar de pie a que sus compañeros finalizaran la conversación. Y la tercera, tomar distancia de forma discreta.

Otra chica hondureña intervino de forma espontánea en la conversación y comentó: A mi me ha pasado con un amigo y no sabía como interpretar ese comportamiento... si mi amigo se avergonzaba de mí o si tenía algo secreto que ocultar - puntualizó.

Esta actitud que para los latinoamericanos sugiere connotaciones negativas, es bastante común entre los españoles. Lo llamativo es que en algunas ocasiones, sí te presentan y en otras no.

¿Dónde está la diferencia?

La diferencia estriba en el grado de intimidad que un español tiene con la persona que saluda. Si coincide con un amigo casual o con compañeros de juerga con los que no tiene una relación profunda, considera que no merece la pena invertir tiempo en presentaciones que no van a dar ningún fruto profesional.

Otra posibilidad es que quiera mantener una imagen profesional y si la otra persona se aleja del estereotipo centrado en un entorno laboral determinado, se justifica que no lo haga. 

Este comportamiento se reproduce en otros aspectos de la vida. Algunas relaciones de pareja se mantienen al margen de la familia durante años. Y no es hasta el momento en que se consolida la relación con un compromiso serio, cuando se presenta la pareja a los consanguíneos. 

La otra cara de la moneda se advierte cuando un español te presenta a la persona que se encuentra de modo casual. Lo más probable es que ello sea porque existe una relación de confianza basada en lazos de tipo personal, laboral o familiares. ¡Podrás observar la naturalidad con la que presentan!

En Latinoamérica, las presentaciones van acompañadas de una sinopsis explicativa. Un latinoamericano aun y cuando no se prodigue con explicaciones "al detalle" al menos te relata algunos antecedentes de la persona que te ha presentado. 

"Él fue compañero de universidad, obtuvo las mejores calificaciones, un chico muy brillante". "Es mi amigo de infancia, pasé los momentos más felices de mi vida con él". "Es mi prima, hija de mi tío paterno, es informática y trabaja en inteligencia artificial".

Si eres español y vas por la calle con una persona de origen latinoamericano pregúntale si se siente incómodo cuando no le presentas a tus amigos.

Si eres latinoamericano y resides en España, no te sientas excluido si tus amigos españoles a veces no te presentan a sus conocidos.

Al final de la conversación, a mis amigos expatriados les quedó claro que los españoles se comportan de la misma manera con sus paisanos y que solamente presentan a sus amigos cuando consideran que tienen una relación de confianza, cercana y a largo plazo con ellos.


¿Y tú qué opinas?


Mercedes Valladares Pineda
Psicóloga Experta en Coaching Transcultural


ACERCA DE LA AUTORA

MERCEDES VALLADARES PINEDA, trabaja en Madrid de forma presencial. Y, a través de plataformas on line, a nivel internacional. Facilita procesos de coaching personal, de negocios y formación a medida para empresas y "one to one" para personas que requieren formación individual. Utiliza la cultura y la psicología como dos herramientas que se retroalimentan mutuamente. Por ello, facilita procesos a personas que quieren adaptarse a diferentes culturas, aumentar su autoestima cultural y aprender a gestionar la ansiedad y el estrés cultural. Asimismo, ayuda a parejas mixtas a superar las barreras culturales que les dificultan su comunicación. Ha creado su propio modelo de trabajo inspirado en la Psicología Humanista y el respeto a los Derechos Humanos. Trabaja con expatriados, cooperantes internacionales, ong, escuelas de negocios, universidades, diplomáticos, cónyuges de diplomáticos y familias de expatriados que necesitan orientación en una nueva cultura.





     



lunes, 22 de mayo de 2017

Tu tono de voz no suena igual en todas las culturas


Vives en un mundo globalizado en el que, a diario, interactúas con personas de diferentes culturas. Para entendernos, nos adaptamos a un conjunto de exigencias de distinta naturaleza y a veces, olvidamos la importancia que tiene la modulación que tiene nuestro tono de voz en función del mensaje que pretendemos transmitir a nuestro interlocutor.

Y es que tu voz es una herramienta unipersonal y heredada, que se modula en gran medida por la influencia de tus emociones. El paralenguaje se encarga de su estudio y se centra en el conjunto de sonidos audibles y signos vocales de la comunicación que acompañan al lenguaje. En otras palabras, tu discurso oral viene acompañado de elementos simbólicos que le dan más fuerza.

Cuidas muchas aspectos para entender otras culturas pero te olvidas de tu voz


El silencio, las expresiones corporales, los gestos, el tono y el volumen de la voz forman parte de tu comunicación no verbal. La calidad de tu voz, -ritmo, velocidad, intensidad, resonancia, claridad, inflexión, timbre- y otros caraterizadores locales como por ejemplo: eh, ah, um y schh, se interpretan de manera distinta, dependiendo del lugar en el que estés.

Tu voz habla más de la cuenta

Tu voz a veces te traiciona. ¿Cuántas veces ante una noticia inesperada has tartamudeado o te ha dado un ataque de tos? ¡Te sientes obligado a beber un vaso con agua para socavar tus emociones! Y es que tu voz, además de tu estado de ánimo revela tu nivel socioeconómico, educativo, cultural, género, edad, nacionalidad, sexo, etc.

La voz no solo dice, sino que también hace

La voz paraliza o mueve a la acción. Dependiendo del tono de voz que utilizas consigues determinadas cosas. En una ocasión, estaba con una amiga en un restaurante quien se dirigió al camarero con un tono de voz  tan seductor que le hizo conseguir un postre. Asimismo, en una entrevista de trabajo muestras seguridad en el habla si quieres proyectar tus conocimientos en el entrevistador con el fin de obtener un puesto determinado.

Tu tono de voz no suena igual en todas las culturas

Algunas culturas son ruidosas, otras son silenciosas. Acomodas tu tono de voz de acuerdo con el ruido ambiental. En un ambiente ruidoso y con la finalidad de que te escuchen, tiendes hablar en un timbre más alto que pueda elevarse por el nivel medio del ruido.

En algunos países la entonación también está modulada por sus dialectos locales y las expresiones faciales son fundamentales en la forma de comunicarse según su ubicación, norte o sur. Los investigadores apuntan que un clima más cálido influye en todos los aspectos de tu vida, incluyendo la manera de comunicarte.

En algunos idiomas se habla con un timbre de voz más alto que otros. Cuando cambias de idioma, el timbre que en una lengua es normal puede interpretarse como agresivo o pasivo, en otras.

Estas diferencias pueden llevar a malas interpretaciones. Un ejemplo es el idioma chino. El chino cantonés tiene nueve tonos y en el chino mandarín se usan oficialmente cuatro tonos, más un quinto neutro.

El factor más importante que influye en las malas impresiones que tenemos sobre los chinos es que para expresarse ocupan el cuarto tono que ocupa aproximadamente un tercio de las palabras chinas. En otros idiomas como el inglés, este tono es utilizado para expresar la rabia y el enfado. Por lo tanto, el idioma chino no es tan agresivo como parece.

Si le hablas a un latinoamericano en voz alta influirás negativamente en la interpretación del mensaje y en consecuencia en las respuestas que recibas.

En Nigeria, una voz fuerte y aguda puede considerarse hostil y una expresión facial neutra puede interpretarse como falta de interés ya que la gente espera gestos faciales que sugieran empatía. En el sur, se habla de forma directa y franca; en el norte se habla con un tono de voz más bajo. Los nigerianos de bajo nivel cultural acompañan su lenguaje con silbidos y sonidos que pueden ser malinterpretados en otras culturas y sin embargo, las mujeres del mismo estatus social pueden considerarlo divertido.

En Tailandia y Japón, hablar bajo es un signo de buena educación. En la India, se pone foco en el sentimiento o en el componente emocional, más que en el verbal. Suelen hablar despacio y con un tono de voz bajo. Las ideas y los sentimientos se transmiten a través del comportamiento y no del habla. Por lo tanto, escogen las palabras que van a decir. Muchos indios todavía se cubren la boca mientras hablan como un signo de respeto. 

En algunos países árabes el tono de voz bajo se interpreta como una fortaleza y signo de sinceridad.

¿Por qué los españoles hablamos tan alto?

Una de las cosas que más llaman la atención de los españoles es que hablan con un tono de voz más alto en comparación de otras culturas. Hay algunas teorías que dan respuesta a esta pregunta.

La primera sugiere que a los españoles les gusta ser escuchados, están orgullosos de su voz aguda y les gusta hacer sentir su presencia. 

La segunda, apunta que los españoles levantan la voz porque antes las familias eran muy numerosas y para ser escuchados, tenían que gritar. De lo contrario, algunos de sus miembros podían caer en el olvido. 

Y la tercera, se basa en un poema de Felipe de León en el que explica que se debe a un viejo defecto de raza que es incurable. La historia relata que los españoles para ser escuchados han tenido que gritar en tres ocasiones hasta el punto que su garganta se rompió en pedazos.

La primera, fue cuando los conquistadores descubrieron América. Al fijar la vista en la nueva tierra, los viajeros gritaron: "tierra, tierra, tierra" por encima del sonido del océano para comprobar si había habitantes. La segunda vez, fue cuando Don Quijote gritó al viento: "justicia, justicia, justicia". Y, la última vez, fue en tiempos más recientes en 1936, al estallar la Guerra Civil. Los vigilantes de Madrid trataron de advertir al mundo gritando: "el lobo viene, el lobo viene, el lobo viene" y solo consiguieron ser ignorados.

Para concluir, te sugiero que antes de interactuar con personas de otras culturas, te plantees las siguientes preguntas:

1. ¿Cómo se interpreta en otra cultura hablar en voz alta o en voz baja?

2. ¿Qué tono y timbre de voz usas con personas que hablan otros idiomas y pertenecen a otras culturas?

3. ¿Cómo te gusta que la gente te hable a tí?

4. ¿Puedes expresar molestia o dar instrucciones sin levantar la voz?

5. ¿Crees qué en tu entorno laboral el trato que le das a las personas afecta su rendimiento?

Comprender el contexto social y cultural en el que nos desenvolvemos es muy importante para modular nuestro timbre y tono de voz y ralentizar o acelerar nuestro discurso. Si estamos con extranjeros, un acto de cortesía es evitar que el oyente que no está familiarizado con un idioma o un acento se sienta incómodo. Esto no requiere un esfuerzo especial: con un poco de empatía podemos hacer sentir bien a las personas de una cultura diferente a la nuestra.


¿Y tú qué opinas?

Mercedes Valladares Pineda
Psicóloga Experta en Coaching Transcultural


ACERCA DE LA AUTORA

Mercedes Valladares Pineda, trabaja en Madrid de forma presencial. Y a través de plataformas on line, a nivel internacional. Facilita procesos de coaching personal, de negocios y formación a medida "one to one" y para empresas. Utiliza la cultura y la psicología como dos herramientas que se retroalimentan mutuamente. Por ello, facilita procesos a personas que quieran adaptarse a diferentes culturas, aumentar su autoestima cultural y aprender a gestionar la ansiedad y el estrés cultural. Asimismo, ayuda a parejas mixtas a superar las barreras culturales que les dificultan su comunicación. Ha creado su propio modelo de trabajo inspirado en la Psicología Humanista y el respeto a los Derechos Humanos. Trabaja con expatriados, cooperantes internacionales, organismos internacionales, ONG, escuelas de negocios, universidades, diplomáticos, cónyuges de diplomáticos y familias de expatriados que necesitan orientación en una nueva cultura.



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